Hoy me toca recordar, una de esas sesiones, que te sacan una sonrisa.( O más de una, jejeje!!).
Decir que me lo pase genial, es poco...
Y es que tanto Hugo como Sara, los peques de la casa, rebosan energía por los cuatro costados, esa energía inagotable que a los adultos tanta falta nos hace, y a mí me la transmitieron, aunque fuera sólo un poquito. Seguirles el ritmo, es hacer un triatlón, y os aseguro que no exagero, jajajaja!!!.
Deciros también, que fotografiar a la familia unida es todo un espectáculo de amor, cariño, sonrisas, complicidad, un buen EQUIPO en toda regla.
Gracias a los cuatro, por regalarme una tarde de buen rollo, alegría y un toque de LOCURA de la buena!!!
Os presento a Daniela, una niña muy dulce y a la vez muy "pizpireta"; como yo suelo decir " con mucho arte".
De primeras, se mostró con una timidez dulce y cálida, pero le faltó tiempo para convertirnos en las mejores "amigas".
Me ayudo a ponerles nombre a mis "ayudantes", desde hoy es el osito Teddy y el caballito Olaf. Me regalo una flor preciosa, y como si nos hubiéramos convertido en la mismísima Dora la exploradora, estuvimos descubriendo todos los rincones del parque...
¡¡¡Que puedo decir, toda una experiencia!!!
Me encantan están sesiones, porque me vuelvo a sentir como una niña, y acabo llena de energía.
Gracias Daniela y a su Familia, por la confianza mostrada; un placer.