Hoy voy a desmentir esta teoría, y para prueba este PREBODA...
Porque en cada sesión me siento más sorprendida y agradecida de los novios que tengo.
Y de los siguientes, destacar su valentía y alegría.
Os voy a poner en situación:
Enero, San Isidro, una niebla intensa, más de un metro de nieve, y Tamara y Jorge, cada vez que se miraban, se paraba el tiempo.
Miradas cómplices, sonrisas a carcajadas, abrazos dulces; y una pedida de mano con rodilla en suelo incluida!!!. Pero que más puedo pedir..., pues SÍ, hay más: Guerras de bolas de nieve, y un par de angelitos para despedirnos.
Chicos el "GRACIAS", se me queda pequeño. Sólo desearos que disfrutéis de vuestro gran día, porque el amor y la felicidad, ya la lleváis vosotros.
Por mi parte, como fiel espectadora contaré vuestra historia, de la mejor manera que sé:
"Capturando momentos"




















