En París, Él preguntó...
Y Ella, dijo, Sí
Así empezaba esta Romántica Historia, con un novio haciendo una de las preguntas que cambiarían sus vidas.
Después de meses de ilusiones, preparativos, detalles, llegó el gran Día. Y como no podía ser de otra manera, todo en ese día sería mágico e increíble...
Las primeras horas están llenas de "pequeñas mariposas en el estómago":
Bea nos recibe con la más cálida de las miradas, aunque nerviosa, tiene un brillo especial en sus ojos.
Juan, por el contrario, se le ve impaciente, con ganas del esperado reencuentro.
Y es en ese instante mágico, dónde sus miradas se cruzan, dónde aunque rodeados de todos sus amigos y familiares, parece que se para el tiempo y sólo están ellos dos.
A partir, de este momento la complicidad, el cariño y el amor que os tenéis fluye de una manera tan natural, que nos contagiáis esa Felicidad a todos...
Gracias por hacerme participe de uno de los días más importantes de vuestra vida.
He disfrutado muchísimo con vosotros, con vuestra familia y amigos.
Porque el cariño, se siente, sin apenas decir nada, y vosotros así me lo transmitís en cada una de las fotografías que me habéis regalado...
¡¡Felicidades pareja!!